- ¿Dónde vamos? - dije empezando a caminar, me escocían las rodillas a causa de los rasguños.
- A mi casa. - dijo la anciana. - Espera y verás, todo se solucionará.
- Pero...
- Laia, confía en tus padres. Sé que es difícil dejarlos allí, pero aquí tienes una misión.
- ¿Misión? - dije aturdida.
- Tienes que estar aquí para que no te encuentren. Van a por ti.
- ¿A por mí? - comencé a asustarme.
- Eres especial, cielo. Dentro de ti hay una fuerza, extraña pero fuerte.
- ¿Qué clase de fuerza? ¿Como un poder? - dije.
- Como la magia. - me sonrió. - Llegamos.
Enfrente de nosotras se encontraba una pequeña casa de madera. No era muy grande y tenía un patio detrás. Antes del umbral de la puerta, se expandía un inmenso jardín, lleno de flores de todos los colores.
- Tu jardín es hermoso. - dije acercándome a oler.
- Gracias, las flores son unas de las alegrías de mi vida, en cierto modo, me mantienen viva.
- ¿Cómo es eso? - Pregunté intrigada
- Verás, mi marido murió hace tiempo. - se entristeció. - Le encantaba verme cuidar flores, es algo mágico plantarlas y ver cómo crecen, como les das vida.
- Lo siento. - le dije. Aunque no podía sentir absolutamente nada.
- Oh, no te preocupes. En el ciclo de los humanos la muerte es normal. Aunque en tu caso no. - sonrió. Cambiando de tema, ¿tendrás que ser normal aquí no? - se rió.
- ¿Normal? ¿te refieres a ir al instituto?
- Exacto, la verdad ya te matriculé.
- ¿Ya? - dije sorprendida.
- Perdona si lo hice muy rápido. Pero es lo mejor. Te inscribí en la universidad de West Chester.
- ¡Pero no sé nada de los humanos! - dije escandalizada. - Me descubrirán.
- Tranquila, se dan las mismas materias, cielo.
- ¿Pero algo habrá complicado no?
- Lo peor que puedes llevar es Historia.
- ¿Historia? ¿De los humanos?
- Así es, no te preocupes.
- ¿Cuándo empiezo? - dije esperanzada.
- Mañana.
Mañana, acababa de dejar mi mundo, a mi familia, todo con lo que llevaba viviendo desde que nací. Y llegar al mundo de los humanos, huyendo de aquellos seres que me querían por algún extraño poder y ya iba a empezar a estudiar. ¿Se podía dar un giro de 360 grados en tan poco tiempo? Claro que sí, jamás hubiera imaginado todo lo que me esperaba en este mundo...
sábado, 19 de diciembre de 2009
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es una historia muy original me gusta mucho :)
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